Empresas en México avanzan hacia la IA agéntica, pero la supervisión humana sigue siendo el reto

Comunicae

De acuerdo con la Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología de Madrid (UDIT), ante la proyección de que hasta un 20 % de los procesos empresariales sean gestionados por agentes inteligentes, es imperativo establecer una supervisión humana escalonada para garantizar la seguridad operativa y la responsabilidad legal en las organizaciones

La inteligencia artificial agéntica ha dejado de ser una promesa para convertirse en un motor de cambio operativo en las empresas mexicanas. A diferencia de modelos anteriores, estos agentes pueden ejecutar tareas y tomar decisiones operativas, lo que plantea el reto urgente de garantizar una supervisión humana que evite riesgos estratégicos. David Alonso, director del Departamento de Tecnología de UDIT, explica que «entre un 10 % y un 20 % de los procesos empresariales podría ser gestionado de forma parcial o semiautónoma por agentes inteligentes en los próximos tres a cinco años». Alonso aclara que no se trata de una sustitución total, sino de una colaboración en contextos definidos bajo un estricto control humano.

Productividad y eficiencia: avances graduales
La integración de estos sistemas comenzará en tareas estructuradas como la atención al cliente y el análisis de datos. Según el experto de la UDIT, «las personas continuarán supervisando los procesos con criterio, garantizando la responsabilidad y la toma de decisiones finales dentro de las organizaciones». En este sentido, la IA ganará peso en la ejecución mientras el personal humano se enfoca en la validación. Las métricas de productividad respaldan esta transición, con mejoras que oscilan entre el 5 % y el 25 %. Para Alonso, en escenarios de alta dificultad, «una horquilla conservadora sería pensar en mejoras del 5 % al 15 % en procesos complejos bien diseñados, con algunos casos que pueden superar el 20 %».

Sectores líderes y adopción en América Latina
El sector financiero y el de salud encabezan la adopción gracias a su alta digitalización. Aunque América Latina representa solo el 3.7 % de la demanda global de IA, México muestra un dinamismo superior. David Alonso afirma que «México está mejor posicionado que la media», lo cual se refleja en que el 89 % de los líderes locales planea incorporar agentes este año y el 43 % de las empresas de la región ya reporta resultados tangibles.

Riesgos y gobernanza: el rol crítico de la supervisión humana
El despliegue de esta tecnología conlleva riesgos de ciberseguridad y privacidad. Alonso advierte que «el mayor peligro no es que el agente ‘piense demasiado’, sino que la organización lo implante sin suficientes controles». Por ello, propone una supervisión escalonada que abarque desde lo operativo hasta la auditoría independiente. Es vital recordar que «la responsabilidad no debería atribuirse nunca al sistema en sí, sino a una cadena humana y organizativa claramente definida desde el inicio».

Regulación y talento: claves para el futuro
Finalmente, el avance tecnológico exige marcos regulatorios de transparencia y una evolución del mercado laboral. El enfoque debe ser híbrido, ya que, como concluye Alonso, «el profesional del futuro no será tanto un sustituto de la IA como un gestor competente de trabajo híbrido entre humanos y agentes», donde el pensamiento analítico y la creatividad serán los pilares del éxito hacia 2030.