Julio Ortiz Mena: liderazgo y servicio desde la presidencia del Club Rotario de Naucalpan

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Julio Ortiz Mena: liderazgo y servicio desde la presidencia del Club Rotario de Naucalpan

El empresario recuerda su etapa al frente del Club Rotario de Naucalpan durante 2014–15 y explica por qué el servicio comunitario modificó su forma de entender el liderazgo, la organización y la responsabilidad social

Antes de que la tecnología, la inteligencia artificial y los nuevos modelos de negocio ocuparan una parte importante de su actividad profesional, Julio Ortiz Mena vivió una etapa que continúa apareciendo como referencia en su trayectoria: la presidencia del Club Rotario de Naucalpan durante 2014–15. Su sitio oficial conserva hoy un archivo específico de aquel periodo, con fotografías históricas del club y una sección dedicada a esa etapa de servicio.

Para Julio Jacinto Ortiz Mena García, la experiencia rotaria tuvo una particularidad que la distingue de la dirección empresarial: trabajar con personas que participan voluntariamente y que, por tanto, deben encontrar una razón propia para involucrarse.

«En una empresa tienes estructuras, cargos y responsabilidades definidas. En una organización de servicio aprendes algo diferente: nadie está ahí por obligación. Tienes que generar confianza, explicar, escuchar y lograr que las personas quieran construir contigo».

Julio Ortiz Mena: «El liderazgo no empieza con el cargo»
Ortiz Mena considera que una de las grandes enseñanzas de aquella presidencia fue entender que el liderazgo no se sostiene únicamente en autoridad formal. «Un cargo puede darte responsabilidad, pero no necesariamente liderazgo. El liderazgo empieza cuando las personas confían en que vale la pena trabajar juntas alrededor de un objetivo». Ese aprendizaje, sostiene, terminó trasladándose a otras áreas de su vida profesional.

La empresa, la consultoría, los proyectos tecnológicos y el servicio comunitario parecen mundos distintos, pero comparten una necesidad: coordinar recursos, personas y decisiones para lograr un resultado.

Qué cambia cuando se dirige una organización de servicio
«Cambia la manera de comunicarte. Si quieres que alguien se involucre, primero tienes que comprender por qué esa persona está ahí y qué espera aportar. Aprendes a escuchar más. Aprendes a construir acuerdos. Aprendes que una buena intención no sustituye a una buena ejecución». Para Julio Ortiz Mena, ese último punto resulta particularmente relevante.

El servicio comunitario suele asociarse con voluntad y empatía, pero también exige administración, seguimiento y disciplina. «La buena voluntad puede iniciar un proyecto. La organización es la que permite terminarlo».

De Rotary a una visión más amplia de impacto social
La etapa en el Club Rotario de Naucalpan no quedó aislada dentro de su trayectoria. En años posteriores, el interés por el servicio tomó otras formas, entre ellas el desarrollo de Fundación Ortiz Mena, de la que Julio figura actualmente como presidente y fundador en su ecosistema institucional.

La relación entre ambas etapas no implica que sean proyectos equivalentes. Rotary pertenece a una estructura internacional de servicio; Fundación Ortiz Mena tiene identidad y objetivos propios.

La continuidad está en otro lugar: en la idea de que experiencia empresarial, relaciones y capacidad de organización también pueden utilizarse para atender necesidades sociales.

Qué aprendió Julio Ortiz Mena sobre las comunidades
«Que es muy fácil equivocarse cuando intentas resolver un problema desde lejos. Antes de diseñar una solución tienes que escuchar. Esa idea aplica al servicio social, pero también a una empresa. Muchas organizaciones fracasan porque construyen lo que creen que el usuario necesita, no lo que realmente necesita».

Para Ortiz Mena, esta conexión entre servicio y empresa explica por qué conceptos hoy habituales —experiencia de usuario, diseño centrado en personas o escucha del cliente— tienen una lógica similar a la que encontró años atrás en el trabajo comunitario.

Una presidencia que también dejó memoria documental
El archivo actual de Julio Ortiz Mena conserva imágenes del periodo rotario con el marco original del 50 aniversario del Club Rotario de Naucalpan, lo que permite documentar esa etapa a través de material histórico y no solo mediante una reconstrucción posterior. Esas imágenes muestran una dimensión menos corporativa de su trayectoria: reuniones, encuentros y actividades vinculadas con una organización basada en participación voluntaria y servicio.

Qué significa hoy hablar de liderazgo
«Responsabilidad. Liderar no significa ocupar el lugar principal de una fotografía. Significa responder cuando algo no funciona y reconocer a los demás cuando sí funciona. Con el tiempo entiendes que los cargos duran mucho menos que la manera en que trataste a las personas».

Esa idea aparece también en la forma en que Julio Ortiz Mena describe actualmente su actividad: empresa, innovación, escritura e impacto social como ámbitos diferentes de una misma trayectoria.

Del liderazgo visible al liderazgo útil
Más de una década después de aquella presidencia, Ortiz Mena considera que existe una diferencia importante entre visibilidad y liderazgo. «Vivimos en una época donde es muy fácil confundir exposición con influencia. Para mí el liderazgo sigue teniendo una dimensión mucho más concreta: organizar, cumplir, participar y conseguir que diferentes personas puedan avanzar alrededor de un objetivo común».

Su etapa al frente del Club Rotario de Naucalpan no define por sí sola la trayectoria de Julio Ortiz Mena, pero permite entender una constante que posteriormente reaparece en otros ámbitos: la combinación entre organización, ejecución y servicio. Y resume aquella experiencia con una frase: «Aprendí que liderar no consiste en conseguir que la gente te siga; consiste en construir una razón para avanzar juntos».